Helados y sorbetes
Helado o sorbete: ¿cuál es la diferencia?
Aunque a menudo se agrupan bajo el mismo concepto, el helado y el sorbete no son exactamente el mismo producto. La diferencia principal radica en los ingredientes utilizados y en su composición.
El helado se elabora a partir de una base que incluye leche o alternativas vegetales, y puede contener grasas naturales que le aportan una textura más cremosa y suave. Esta composición da como resultado un sabor redondo y equilibrado, ideal para elaboraciones más lácteas y cremosas.
El sorbete, en cambio, no contiene leche ni grasas añadidas. Se prepara principalmente con fruta, agua y una pequeña cantidad de espesante natural.
En nuestro caso, usamos goma de garrofín, un ingrediente de origen natural extraído de las semillas del algarrobo, un árbol muy presente en las Islas Baleares.
La goma de garrofín es clave para conseguir una textura suave y cremosa, además de proporcionar estabilidad natural sin necesidad de recurrir a aditivos artificiales. Por eso es un aliado perfecto para elaborar helados y sorbetes artesanales, saludables y de máxima calidad.
El índice glucémico: una diferencia clave
Tanto los helados como los sorbetes industriales suelen tener un índice glucémico elevado (aproximadamente entre 60 y 80), debido al uso de azúcares refinados, siropes y aditivos, lo que puede provocar subidas rápidas del azúcar en sangre.
En nuestro caso, tanto los helados como los sorbetes están elaborados con una formulación específica para conseguir un índice glucémico bajo, aproximadamente entre 20 y 35.
Nuestro compromiso: helados y sorbetes más conscientes
Hemos apostado por una manera diferente de elaborar helados y sorbetes, donde la prioridad es la salud sin renunciar al sabor. Trabajamos para que lo dulce provenga principalmente de la fruta y no del azúcar, respetando el producto, el cuerpo y la naturaleza.
Esta es nuestra manera de ofrecer placer, equilibrio y calidad en cada cucharada.
